Latiente
por Abigaíl A
El corazón se quedó mudo.
El pobre comenzó a latir en silencio,
en susurros.
El pobre estaba roto.
Nadie lo escuchó.
El hablar
se le consumió.
El pobre
solo miraba
Cómo el tiempo
aceleraba.
Pasaba.
Intentó gritar,
llorar,
Hablar.
¿¡PERO POR QUÉ NO PUEDE HACER ALGO TAN FÁCIL!?
¿Oh, solo es fácil?
Para aquellos
que no están rotos?
¡Ja!
Qué ironía da,
Porque el pobre lo está.
Y no lo quiere aceptar.
Antes se le tachaba de pobrecito
porque sentía
a montones.
Ahora se refieren a él como pobrecito
Porque no sabe
Cómo sentir,
No sabe
cómo hablar,
Solo sabe
tragar
aquello
que no sabe hablar.
Qué risa da.
